El privilegio de vivir en un país como Chile es que, en menos de 5K, podemos perdernos en un cordón montañoso único y hermoso. Sentir la fatiga en las piernas por el desnivel y percibir cómo la altura se vuelve parte del paisaje y del oxígeno. Vivimos en una ciudad donde el patio delantero es nuestra cordillera. Cuidémosla, explorémosla y compartá